¿Qué pasaría si en la película de Spider-Man de Sam Raimi Heath Ledger interpretase a Spider-Man? Apareciera un Duende Verde mucho más aterrador, un villano secundario como el Doctor Octopus e incluso un cameo de Lobezno interpretado por Hugh Jackman. Aunque parezca mentira, todo esto estuvo a punto de sudecer. Para descubrir como pasamos de esto a la película que tuvimos, vamos a adentrarnos para echar un vistazo a lo que podría haber sido el Spider-Man de Sam Raimi
Los intentos de llevar a Spider-Man a la gran pantalla se remontan a la década de 1980, donde el productor de series y películas Roger Corman, quien tuvo una opción temprana sobre el personaje y empezó a desarrollar la película en Orion Pictures. Incluso se recurrió a Stan Lee para que escribiera un borrador del guión que hacía incapié en temas de la guerra fría y presentaba al Doctor Octopus como el villano, pero las disputas presupuestarias y el fracaso en películas como Superman 3 dificultaron la venta de películas basadas en cómics y el proyecto se vino abajo
Posteriormente los derechos fueron adquiridos por el estudio de películas de clase B Canon Group, que malinterpretó por completo al personaje. En un momento dado, imaginaron a Spider-Man como un híbrido humano-tarántula basado de forma literal en una historia de terror. Dirigida por Tobe Hopper, director de la masacre en Texas esa versión fue descartada tras una fuerte oposición de Stan Lee, lo que dio lugar a varias reescrituras que acercaron la historia a los cómics, con el Doctor Octopus como un mentor que se convertía en villano
El estudio incluso consideró la posibilidad de contratar a nombres como Tom Cruise para el papel de Peter Parker o Bob Hoskins para el papel del Doctor Octopus. Pero después de que dos de las películas más importantes de Canon, Superman 4 y Masters del Universo fracasasen estrepitosamente, Canon se hundió y el cine murió con ella
Los derechos terminarían en manos de Carolco Pictures, el estudio responsable de Terminator 2 y así fue como James Cameron se involucró en el proyecto para escribir y dirigir la película. Ya hemos hablado de la versión de Cameron en una publicación anterior, pero basta decir que era oscura, muy de los noventa, con palabrotas, sexo y una versión reinventada de Electro como un empresario megalómano, contando con el Hombre de Arena como su matón
Cameron también introdujo la idea de las telarañas orgánicas, la cual se mantendrían en la película final. Cameron deseaba fervientemente realizar la película, la cual consideraba la mejor película que jamás había hecho, pero el proyecto se vio envuelto en una maraña de demandas por los derechos, lo que retrasó el proyecto hasta el punto de abandonarlo
Sony acabó comprando los derechos a Marvel después de que Blade y X-Men demostrasen que una propiedad de Marvel podría tener éxito en taquilla. Para reescribir el guión, Sony contrató a David Koepp, guionista de Jurassic Park, cuyas primeras versiones eran muy diferentes a la versión final. El borrador de Koepp incluía no uno, sino a dos villanos, el Duende Verde y el Doctor Octopus
En esta versión, Osborn está desarrollando tecnología experimental con la vista puesta en obtener lucrativos contratos gubernamentales. Y uno de sus proyectos más ambicioso es liderado por el doctor Otto Octavius. Equipado con un arnés mecánico, Octavius utiliza los brazos para manipular con seguridad diversos tubos de ensayo llenos de productos químicos
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