El desarrollo de X-Men: La Batalla Final (X-Men 3), estrenada en 2006, pasó por múltiples cambios drásticos de guion y dirección, lo que dio lugar a una inmensa cantidad de arte conceptual no utilizado que revela cómo pudo haber sido una película radicalmente diferente. Aunque Bestia terminó teniendo un aspecto bastante fiel al cómic en la película interpretado por Kelsey Grammer, el proceso de diseño pasó por fases muy distintas. Un arte conceptual descartado mostraba a Hank McCoy con unas enormes orejas puntiagudas similares a las de un murciélago. Este diseño intentaba imitar de forma literal el peinado clásico con puntas que el personaje lucía en sus primeras apariciones en los cómics, pero se descartó en favor de un rostro más humano y leonino. Varias secuencias de storyboards y artes conceptuales ilustraban a Juggernaut destruyendo rascacielos y autopistas completas en pleno centro urbano, una escala de acción mucho mayor que su persecución final en interiores contra Kitty Pryde.
El desarrollo de X-Men: La Batalla Final (X-Men 3), estrenada en 2006, pasó por múltiples cambios drásticos de guion y dirección, lo que dio lugar a una inmensa cantidad de arte conceptual no utilizado que revela cómo pudo haber sido una película radicalmente diferente.
ResponderEliminarAunque Bestia terminó teniendo un aspecto bastante fiel al cómic en la película interpretado por Kelsey Grammer, el proceso de diseño pasó por fases muy distintas. Un arte conceptual descartado mostraba a Hank McCoy con unas enormes orejas puntiagudas similares a las de un murciélago. Este diseño intentaba imitar de forma literal el peinado clásico con puntas que el personaje lucía en sus primeras apariciones en los cómics, pero se descartó en favor de un rostro más humano y leonino.
Varias secuencias de storyboards y artes conceptuales ilustraban a Juggernaut destruyendo rascacielos y autopistas completas en pleno centro urbano, una escala de acción mucho mayor que su persecución final en interiores contra Kitty Pryde.